Un periodista de un reconocido diario paraguayo, el ABC Color, resultó víctima de la estafa que cada vez es más común de ver por las calles de la capital de este país sudamericano, al adquirir sin darse cuenta cartones de bingo de sorteos que ya habían sucedido
Es normal que todos queramos tener una vida más próspera y disfrutar de un estilo de vida más acomodado. Semana a semana, este periodista, como miles de ciudadanos paraguayos, acostumbraba comprar cartones de bingo de Ricachón, Seneté y Telebingo, esperando ganar alguno de los generosísimos premios que ofrecen estas empresas.
La sorpresa y desilusión fue cuando el profesional de los medios de comunicación escritos reparó que los cartones que había comprado para jugar al bingo estaban vencidos. El cartón de Telebingo jugó el 31 de diciembre; el de Ricachón, el 13 de diciembre y el de Seneté, el 8 de noviembre del pasado año.
Esto sucedió a comienzo de esta semana, cuando el periodista se paró en la calle a comprarle tres cartones de bingo a un vendedor ambulante para el juego a relazarse supuestamente este próximo domingo. Vale decir, que es muy común ver vendedores ambulantes vender boletos de lotería y cartones de bingo en las calles de Asunción, actividad que forma parte del paisaje urbano de esta capital y de tantas otras de América Latina.
Desde el diario en el que trabaja la víctima de la estafa se preguntan por qué las empresas que le venden cartones de bingo al por mayor a los distribuidores no recuperan los cartones que no se han vendido al público para evitar esta clase de estafa y reflexionan que antes este hecho sería adecuado averiguar quiénes son los vendedores responsables de la estafa con los cartones de bingo vencidos, ya que puede ser que no solamente ellos estén implicados en esta clase de fraudes.























