El bingo es uno de los juegos de casino más populares, principalmente aunque no de forma exclusiva, entre las personas de mayor edad. Parte de esta popularidad puede deberse a que el juego del bingo es un juego social que da la posibilidad de divertirse, ganar dinero y conocer nuevas amistades.
Si de por si el bingo ya era lo suficientemente atractivo como para atraer a la comunidad de la tercera edad al Centro Para la Tercera Edad en el condado de Yuba, en el estado de California, ahora será mucho mejor porque el centro ha incorporado una nueva instalación electrónica que hará que todo sea mucho más moderno y renovado.
Bill Sparks es el cantor de bingo de la sala quien en el pasado evento de bingo cantó los números B-13, I-18 y G-46 entre otros. Semanalmente esta sala de bingo realiza juegos para todas las personas que deseen asistir y divertirse participando en sus partidas de bingo mientras Sparks canta los números a través de un micrófono.
Con las nuevas adquisiciones del Centro Para la Tercera Edad, Sparks podrá cantar los número mientras las bolas de bingo salen de un bolillero electrónico, una de las nuevas adiciones al dentro, junto a dos paneles electrónicos que buscan mejorar el juego de bingo y atraer a más personas al centro.
“Los nuevos equipos de bingo están en muy buen estado. Es una diferencia importante, todas las bombillas se encienden y son alrededor de 100”, comentó Sparks acerca de la instalación del nuevo equipamiento. Este nuevo equipo de bingo ofrece un temporizados para liberar el número próximo permitiendo controlar el juego y la posibilidad de escoger el tipo de variante de bingo que se desea jugar indicando si es necesario una línea o una “X” en el cartón de bingo para poder ganar.
Sparks, quien ha sido cantor de bingo durante 14 años, ve como una ventaja el hecho de que este nuevo equipamiento permita variar la velocidad a la que aparecen los números porque a veces hay personas que son novatos en el bingo y no pueden seguir el ritmo del juego.
El centro cuenta con otras actividades como son el Tai Chi y los juegos de cartas después del almuerzo, pero el bingo ha sido la actividad que ha conseguido que la concurrencia aumente. Los participantes parecen estar más que felices con la incorporación de los nuevos tableros de bingo porque son más grandes y luminosos por lo cual se espera que aún más abuelos se unan a las veladas de bingo del centro.























